Superioras y Superiores Generales de familias religiosas dedicadas a la atención sanitaria y al cuidado de los más vulnerables:

24.03.2021

Un año despúes del inicio de la pandemia Covid-19, las religiosas y los religiosos renuevan su compromiso al servicio de las personas más vulnerables

Un año después del inicio de la pandemia del Covid-19, las Superioras Generales y los Superiores Generales de las familias religiosas al servicio de las personas más vulnerables, dan gracias a Dios por la generosidad con la que tantos de sus miembros han entregado su esfuerzo, energías e incluso su propia vida para cuidar a cuantos se han visto afectados por este insidioso virus. Así mismo, confiando en la Divina Misericordia, encomiendan al Señor las religiosas y los religiosos que, afectados por el virus, han dado fin a su camino en la tierra, a veces también ellos en una dolorosa "soledad", pero siempre acompañados del cariño, la oración y la cercanía de sus familias religiosas. Compartiendo el grito de toda la humanidad, hemos vivido con gran esfuerzo este último año lleno de angustias, sufrimientos y penurias, para proteger al máximo la vida y la salud de los que nos han sido confiados.

Mientras se consolidan los métodos de prevención y tratamiento que nos permitan afrontar el desafío presente y hacer que estemos más atentos y preparados para el futuro, esperamos que todas las poblaciones del planeta, incluso las más pobres, puedan acceder a la providencial vacuna e instamos a todos religiosos y religiosas que se conviertan en promotores de este compromiso tanto en sus propias familias religiosas como en la región donde sirven.

Además, como responsables de numerosas residencias de ancianos o con diversos tipos de discapacidad, queremos reafirmar nuestro compromiso de seguir poniendo a la persona en el centro de los servicios que ofrecemos y a promocionar la vida con la mejor calidad posible como objetivo específico de nuestras instituciones, buscando mejorar continuamente la calidad de nuestra oferta. A raíz del reciente documento de la Pontificia Academia para la Vida "La vejez: nuestro futuro. La condición de los ancianos después de la pandemia", reafirmamos que la persona siempre debe estar en el corazón de todo servicio asistencial.

Estamos convencidos que la familia, principalmente si se trata de una familia sólida, que se ama y vive feliz, es el lugar más adecuado para vivir la propia existencia hasta el último día; por ello continuamos con nuestro compromiso de ayudar a las familias en este esfuerzo. Lamentablemente, también debemos tener en cuenta que, sobre todo en la sociedad occidental, hoy la familia está a menudo en crisis. Con realismo, nos parece que podemos decir que la mayor parte de las personas alojadas en nuestras residencias, si no estuvieran en ellas, en realidad vivirían en una soledad casi continua. Por tanto, mantenemos el compromiso de nuestras familias religiosas de "acoger" y ofrecer un hogar con la posibilidad de relaciones interpersonales sanas y sanadoras, a muchas personas que continúan llamando a nuestras puertas, las cuales, debido a las dificultades de su situación de origen, no son capaces de satisfacer sus necesidades asistenciales. Además, sobre todo cuando existen patologías crónicas invalidantes, constatamos que la familia nos pide que las ayudemos con sentido práctico, amor y competencia profesional, incluso con la acogida en instituciones, para dar a la misma familia, además de a la persona anciana o discapacitada, una seguridad que le permita relaciones tranquilas. Así hemos experimentado que una colaboración efectiva entre las instituciones y la familia de origen es posible y da buenos resultados en términos de calidad de vida y continuidad asistencial. Esto confirma que las respuestas a las necesidades de las personas ancianas o con discapacidad, especialmente si se encuentran en situación de indigencia, pueden y deben ser diferentes según su situación social y clínica, organizándose desde la permanencia en la familia, la vivienda social y las comunidades de vida, hasta el momento en que sea necesaria la estructura residencial. Con gratitud podemos reconocer que el compromiso de los religiosos y religiosas está presente en todos estos ámbitos, conscientes de que entre las víctimas de la "cultura del descarte" denunciada reiteradamente por el Papa Francisco, hay muchas personas ancianas o con discapacidad.

También queremos señalar que el sufrimiento provocado por la pandemia, en ocasiones, ha sido motivo de algunas intervenciones encaminadas a empujar a los órganos de gobierno central o local a favorecer la desinstitucionalización de todo tipo de asistencia a personas vulnerables por su discapacidad, edad o enfermedad, las cuales, por no ser autosuficientes, son acogidas en Residencias de Asistencia Social o Residencias de Salud para Discapacitados. En este sentido, a partir de la experiencia de muchas de nuestras realidades, nos parece útil apoyar la presencia de estructuras que, por la posibilidad de ofrecer servicios más especializados, puedan formar parte también de las redes de servicios del territorio, convirtiéndose así en un núcleo animador de ese "continuum" socio-sanitario también deseado por el reciente documento de la Academia para la Vida citado anteriormente.
Que el Espíritu continúe dando a nuestras familias religiosas la fantasía de la caridad que animó a nuestros Fundadores y Fundadoras, los cuales, obedeciendo el mandamiento del Señor de anunciar el Evangelio y cuidar a los más débiles, hicieron realidad numerosas posadas del Buen Samaritano ayudando a muchos hermanos y hermanas a bendecir la vida hasta su término.

  • Missionary Sisters of the Sacred Heart of Jesus (Cabrini)
  • Poor Servants of the Mother Of God
  • Sisters of the Divine Savior - Salvatorian Sisters
  • Congrégation Notre-Dame Chanoinesses de Saint-Augustin
  • Franciscan Missionaries of St Joseph
  • Religiosas Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad
  • Religieuses de Jesus au Temple
  • Soeurs Missionnaires du Christ-Roi
  • Suore Ministre degli Infermi di S. Camillo
  • Hermanas de la Caridad de Santa Ana
  • Oblates Catéchistes Petites Servantes des Pauvres
  • Petites Sœurs des Pauvres
  • Congregazione Figlie di San Camillo
  • Poor Handmaids of Jesus Christ
  • Congrégation des Sœurs Antonines - Liban
  • School Sisters of Notre Dame
  • Institute is Religious of the Sacred Heart of Mary
  • Soeurs de Charité Dominicaines de la Présentation de la Sainte Vierge
  • Congregazione Suore di San Giuseppe Benedetto Cottolengo
  • Soeurs de la Charite de Saint Hyacinthe
  • Suore Ospedaliere del Sacro Cuore di Gesù
  • Istituto delle Suore Francescane Angeline
  • Les Oblates de l'Assomption
  • Sacerdoti del Cottolengo
  • Servi della Carità - Opera Don Guanella
  • Terzo Ordine Regolare Francescano
  • Congregazione dello Spirito Santo (Spiritani)
  • Società Missionari di San Giuseppe di Mill Hill
  • Agostiniani
  • Ordine dei Frati Minori
  • Congregation of the Immaculate Heart of Mary (Missionaries of Scheut)
  • Chierici di San Viatore
  • Fils de Marie Immaculée
  • Servants of the Paraclete
  • Fratelli delle Scuole Cristiane
  • Fratelli della Carità
  • Missionary Servants of the Most Holy Trinity
  • Confederazione Benedettina
  • Ordine Ospedaliero di S.Giovanni di Dio (Fatebenefratelli)
  • Brothers of Our Lady, Mother of Mercy
  • Figli dell'Immacolata Concezione (Concezionisti)
  • Congregation of Holy Cross
  • Chierici Regolari Ministri degli Infermi (Camilliani)
  • Fratelli di San Giuseppe Cottolengo
  • Ordine Cistercense