Historia

Como todas las cosas del Reino de Dios, la USG nació de una pequeña semilla plantada en el Año Santo de 1950. Fue en ese año que la Congregación de Religiosos organizó un Congreso Internacional sobre los "Estados de Perfección". Durante el Congreso se sugirió a los Institutos Religiosos que se agruparan y se organizaran colectivamente, tanto a nivel provincial como general, para realizar juntos la renovación de la vida religiosa y la actualización de la vida religiosa. Muchas Conferencias Nacionales de Superiores Mayores deben su existencia a este Congreso.

Quince meses más tarde, el 23 de enero de 1952, el P. Gervais Quénard, superior general de los Asuncionistas, tomó la iniciativa de organizar un pequeño encuentro con el P. John Janssens, prepósito general de los Jesuitas, y con el P. Agostino Sépinski, ministro general de los Franciscanos Menores. Un mes más tarde, el 24 de febrero de 1952, como resultado de ese primer encuentro, se reunieron con otros cuatro superiores generales y decidieron invitar a todos los superiores generales residentes en Roma (eran 65 en aquel entonces) a una reunión en Palazzo Salviati, Piazza della Rovere, 83. Esto tuvo lugar el 23 de abril de 1952. No hay ninguna noticia sobre el número de participantes. La segunda reunión tuvo lugar el 11 de junio del mismo año en una sala del Seminario Romano, en Vía del Seminario, 120. Se formó un grupo de animación, llamado Consejo de Presidencia, y fue nombrado presidente provisional del grupo el P. G. Janssens, prepósito general de los Jesuitas y secretario el P. Giovanni Boccella, ministro general de la Tercera Orden Regular de San Francisco.

Después de tres años de existencia algo incierta pero comprometida, la organización fue reconocida oficialmente por la Congregación de los Religiosos en marzo de 1955 con el título de Unión Romana de Superiores Generales. A pesar de este reconocimiento oficial, la organización continuó teniendo una existencia indefinida hasta el Concilio Vaticano II. Durante la preparación y luego la celebración del Concilio Vaticano II, se tuvieron varias reuniones de los Superiores Generales para estudiar los diversos documentos propuestos y colaborar en la preparación de las correcciones de los textos. En particular, los superiores generales contribuyeron a la elaboración de los documentos Perfectae Caritatis y Ad Gentes.

En junio de 1961 fue elegido presidente de la Unión P. Agostino Sépinski, ministro general de los Franciscanos, y como vice presidente P. Michele Browne, maestro general de los Dominicos. El padre Boccella, ministro general de la T.O.R., seguía siendo secretario. Dos años después, en 1963, el padre Boccella fue elegido presidente y el padre Armando le Bourgeois, superior general de los Eudistas, fue elegido secretario general.

En 1962 se aprobó el Estatuto de la Unión Romana de Superiores Generales.

En 1964, en plena celebración del Concilio, con los Estatutos ya aprobados, el padre Anastasio Ballestero, general de los Carmelitas Descalzos, fue elegido presidente y el padre Aniceto Fernández, maestro general de los Dominicos, vicepresidente. Seguía siendo secretario el padre Armando le Bourgeois, eudista, siendo vicesecretario el padre Andrea Guay, procurador general de los Oblatos de María Inmaculada.

En 1967, se cambió el nombre de la Unión y se eliminó la palabra "romana". Desde entonces, hasta hoy, se llamará USG.