Comisión vaticana Covid-19

  Preparar el Futuro  
con el realismo que solo el Evangelio puede traer

El Papa Francisco ha creado una Comisión COVID-19 para PREPARAR EL FUTURO. Al frente de la Comisión están el Cardenal Peter Turkson (Prefecto), Mons. Bruno-Marie Duffé (Secretario) y el Rev. Dr. Augusto Zampini (Secretario Adjunto). El objetivo de la Comisión es preparar el futuro, estimulando la imaginación de nuevas realizaciones posibles, con el realismo que solo el evangelio puede dar. De esa manera, la Comisión sirve de catalizador que promueve el dialogo entre las personas y facilita las competencias y herramientas necesarias para poder determinar cambios a largo plazo. La fase inicial consiste en el establecimiento de cinco grupos de trabajo interdicasteriales. Para conocer las necesidades locales de la Iglesia se distribuyeron cientos de encuestas a los nuncios, las diócesis, los religiosos y las religiosas. Con la Cáritas se estableció una comisión para el estudio de proyectos. Para sentar las bases de sistemas post-COVID se crearon cuatro grupos de trabajo multidisciplinarios altamente comprometidos. Siguiendo la metodología del Ver, Juzgar y Actuar, los miembros prepararon documentos sobre temas relacionados con la COVID-19. Entre los medios de comunicación social elaborados cabe señalar un sitio web y las publicaciones de noticias. Se ha organizado un plan para la catequesis del Papa Francisco. En el proceso se examinaron asimismo posibles formas de apoyo a sistemas de gobiernos que permitan el cambio y la solidaridad. Se ha recibido dinero para financiar las operaciones de la Comisión. Al abordar las esferas del Desarrollo Humano relativas a ecología, política/seguridad, economía y salud, la esperanza de los cuatro grupos de trabajo era de superar las dicotomías. La COVID-19 nos brinda la oportunidad de reconstruir nuestras relaciones sobre la base del bien común. El proceso incluye objetivos a corto, medio y largo plazo. El objetivo a corto plazo se centra en la formulación de decisiones que ayuden a las iglesias locales en sus necesidades concretas. El proceso traza caminos para ser una Iglesia con y para el mundo. El objetivo a medio plazo es generar programas que renueven y realicen el compromiso de la Iglesia con respecto al desarrollo humano integral. Para ello el proceso fomenta la preparación de un plan de siete años para la aplicación de Laudato Si'. El objetivo a largo plazo es orientar el programa estratégico del Dicasterio para varios años después. La Comisión de JPIC de la USG-UISG está representada por la Hna. Sheila Kinsey, FCJM, quien participa plenamente como miembro del Grupo de Trabajo sobre Ecología Integral. Este grupo, integrado por 25 miembros, constituye para ella una experiencia rica y estimulante.